Cuántas veces he visto a alguien golpear un monitor, creyendo así que conseguiría hacerlo funcionar. Seguramente nunca habéis sentido la necesidad o la curiosidad de abrir alguno de vuestros aparatos electrónicos, pero si alguna vez lo hacéis, mirad lo que os podéis encontrar (AVISO: Las siguientes imágenes podrían herir la sensibilidad del lector)